lunes, 28 de julio de 2008

CHICO BUARQUE. MINISTRO DE EDUCACION DE BRASIL



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Amilcar Perez Lista
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Subject: FW: WG: CHICO BUARQUE. MINISTRO DE EDUCACION DE BRASIL
Date: Sun, 27 Jul 2008 18:28:50 +0000



 E L S @

 


 

 

DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE. MINISTRO DE  EDUCACIÓN DE BRASIL.

 No todos los días un brasileño les da una buena y  educadísima bofetada a los estadounidenses.

 Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le  preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO  'CHICO' BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia.

 

Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un  humanista y no de un brasileño.

 Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

 


'Realmente, como brasileño, sólo hablaría en
 contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más
 que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio,
 él es nuestro.

 Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación
 ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su
 internacionalización, como también de todo lo demás, que
 es de suma importancia para la humanidad.

 Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser
 internacionalizada, internacionalicemos también las
 reservas de petróleo del mundo entero
.

 El petróleo es tan importante para el bienestar de la
 humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de
 eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de
 aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o
 no su precio.

 De la misma forma, el capital financiero de los países
 ricos debería ser internacionalizado.

 Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos,
 no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño
 o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el
 desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los
especuladores globales.

 No podemos permitir que las reservas financieras sirvan
 para quemar países enteros en la voluptuosidad de la
 especulación.

 También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la
 internacionalización de los grandes museos del mundo. El
 Louvre no debe pertenecer solo a Francia.Cada museo del
 mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas
 por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio
 cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea
 manipulado y destruido por el sólo placer de un
 propietario o de un país.

 No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió
 enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por
 el contrario, ese cuadro tendría que haber sido
 internacionalizado
.


 Durante este encuentro, las Naciones Unidas están
 realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de
 países tuvieron dificultades para participar, debido a
 situaciones desagradables surgidas en la frontera de los
 EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las
 Naciones Unidas, debe ser internacionalizada.

 Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la
 humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma,
 Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su
 belleza específica, su historia del mundo, debería
 pertenecer al mundo entero.

 Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no
 correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños,
 internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta
 pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar
 esas armas, provocando una destrucción miles de veces
 mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques
 de Brasil
.

 En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.

 Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela.

 Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la  Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían
estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

 Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra.
 ¡Solamente nuestra!'

OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.


 En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.

 Ayúdenos a divulgarlo.

 

 


 

 



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lunes, 21 de julio de 2008

PenXemos: La emergencia de la racionalidad: ...

 
La capacidad que posee el sujeto de "reflexionar" sobre sus propios pensamientos y actitudes de conducta, invitará a éste a pretender justificar sus pensamientos y acciones, no sólo por lo que se le ha enseñado durante su periodo formativo y por lo el acatamiento de las convenciones sociales (estructura de conocimiento operacional concreto que se fundamenta en normas y convenciones, siendo sus características principales la conformidad y la sociocentricidad), sino más bien para revisar y si procede poner en cuestión, las razones y las pruebas en las que sustentan los conocimientos, bien aprendidos o bien adquiridos desde el entorno social. Se diría que hay un cierto desplazamiento desde lo racional hacia lo "razonable" para sustentar nuestras posiciones y creencias. E inevitablemente el sujeto se auto pregunta ¿Qué pruebas tenemos? ¿Por qué tengo que creer eso? ¿Quién lo dice? ¿De dónde han/has sacado esa idea?

AL poder reflexionar sobre sus propios procesos de pensamiento, el sujeto puede alejarse de ellos de manera que adquiere la capacidad de imaginar todo tipo de posibilidades diferentes. Como señala Wilber, el sujeto se hace soñador en el verdadero sentido de la palabra.

El gran pasadizo hacia lo invisible

Ciertamente, la reflexión, si es verdaderamente tal y no un cambio frívolo o inducido de opinión, del sujeto sobre sus propios conceptos/ideas/pensamientos, supone el descubrimiento de otras perspectivas, otras maneras de ver el mundo. Y ha sido la mente, ese ente todavía no definido, la que ha generado esa auto modificación de forma que el espíritu puede volar a esos paisajes desconocidos. Aunque muchos opinen lo contrario, que la racionalidad sólo nos puede conducir a un nihilismo relativo o total y a una materialidad hiper tangible como eje central de nuestra existencia, nosotros opinamos que la racionalidad es el gran pasadizo hacia lo invisible, y en su recorrido y más allá de él, tendremos acceso a muchos secretos no revelados por los sentidos o las convenciones, y no porque aquellos y estas sean falsos y nos engañen, sino porque no pueden dar más de si. El ejemplo de San Agustín de la visión de remo en el agua es perfectamente ilustrativa de lo que decimos: el remo visto fuera del agua es recto pero al introducirlo en ella lo vemos torcido. El sentido de la vista no nos engaña, es que no da más de si y queda mediatizado por un fenómeno físico; si en el agua lo vemos torcido, lo vemos con el sentido de la vista correctamente, pero con el ojo del espíritu sabemos que está derecho y así lo vemos; si en el agua lo viésemos derecho, nuestro sentido de la vista estaría deteriorado. Como en sucesivos capítulos procederemos a ver, poco a poco, aquello que constituye el verdadero misticismo es trans-racional y nunca anti-racional porque el pensamiento correcto precede siempre a la meditación correcta.

sábado, 19 de julio de 2008

FW: Controvertido pasado de Bush







Controvertido pasado de Bush

Cd. Juárez Chih
Del Libro  de Kitty Kelley Proceso

 
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George W. Bush estaba decidido a ir a Yale. La larga lista familiar de ex alumnos recorría cuatro generaciones hasta llegar a su tatarabuelo, el reverendo James Smith Bush (curso de 1844).


A su abuelo Prescott, cuya devoción hacia aquella escuela jamás flaqueó, se le conocía en el campus como el senador de Yale. Como miembro de la Yale Corporation durante 12 años, socio del Calhoun College de Yale y miembro de la Junta para el Desarrollo de dicha universidad, Prescott podía tocar las teclas adecuadas para conseguir la admisión de su nieto.


—Yale no es una opción, es un compromiso, George. ¿Sabes qué significa esto?


"Creo que sí, senador", respondió el nieto, a quien no se permitía dirigirse a su abuelo llamándole de otra forma.


Significa mantenerse fiel a algo sin que importe en realidad a qué.


Prescott señaló el plato del desayuno del joven.


—Es la diferencia –dijo– entre el jamón y los huevos. El pollo está involucrado; el cerdo, comprometido.


Después de aquella visita a su abuelo, el joven George volvió al Colegio Andover y habló con el decano. Se le dijo que sus mediocres calificaciones tal vez no satisfacieran los rigurosos requisitos de Yale. El decano sugirió a George que escribiera a otras dos universidades alternativas. George escribió: "(1) Yale, (2) Yale, (3) Yale". Para curarse en salud, presentó una solicitud en la Universidad de Texas, aunque sólo porque el decano insistió. El historial del colegio secundario de George –que nunca permitió publicar, era problemático, y no sólo por falta de notas destacadas. Durante sus años en Andover (1961-1964), colgó una gran bandera confederada en la pared de su habitación, para dejar constancia de que los escasos estudiantes negros no eran bienvenidos. Este acto flagrante de racismo fue tolerado por la escuela, especialmente si se trataba del hijo de George Herbert Walker Bush, uno de sus más apreciados ex alumnos.


George Herbert Walker Bush, que permaneció en el Consejo de Administración de Andover de 1963 a 1979, tuvo que interceder en más de una ocasión por sus descarriados hijos. Jeb (actual gobernador de Florida) tuvo que repetir noveno curso cuando entró en Andover procedente de la escuela Kinkaid en 1967.


Posteriormente infringió la prohibición de tomar bebidas alcohólicas y fue expulsado temporalmente, pero se le readmitió más tarde después de la mediación de su padre. (…) El hermano de Jeb, Marvin, entró en Andover en 1971 y también tuvo que repetir noveno curso. Un año después, sorprendieron a Marvin drogándose con unos amigos. Expulsaron a los amigos, pero en el caso de Bush, papá intercedió de nuevo.


George fue admitido en Andover en 1961 como alumno de décimo grado, lo que el colegio denominaba entonces un "medio bajo". George luchó por la supervivencia desde el instante en que entró en aquel colegio. Trabajó para alcanzar los requisitos básicos del título (…) Si bien 110 alumnos de su curso, compuesto por 290, entraron en el cuadro de honor, George no alcanzó nunca esta distinción. Acabó la secundaria como uno de los últimos de la clase.

 

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"George sacaba unas notas más o menos como las mías, aprobados pelados —comentaba J. Milbourn 'Kim' Jessup—. Pasábamos por los pelos, pero los dos llegamos a Yale porque éramos vástagos de padres de Yale".


Muchos del curso de 1964 recuerdan Andover como un lugar austero, deprimente y desalentador. (…) Pero Bush "recurría a su audacia y su desfachatez para distraernos —comentó Torbert MacDonald—. Era un tipo gregario, rayano en la tontería. Muy bromista, aunque sin mala intención. Le daba igual ser el hazmerreír de todos con tal que la gente estuviera contenta. Necesitaba un público que le admirara. Tenía poco respeto por la autoridad, de modo que no le daba miedo protestar. Le llamábamos "El Descarado".

(…) Después de salir airoso de Andover, George pensó que se había ganado el derecho de ir a Yale. A pesar de su expediente "nada destacable" y de su justísima puntuación (1.206), pasó a ser beneficiario de sus enchufes familiares. (…) Fue aceptado en Yale en el curso de 1968, y no se disculpó ante nadie por su buena estrella. Es más, torcía el gesto ante la "arrogancia intelectual" de quienes le menospreciaban por ser hijo de quien era.


(En Yale) "todos seguimos devanándonos los sesos con la historia de George —afirmaba Ken White (Yale, 1968) en 2003—. Sobre todo los que estábamos en la misma asociación de estudiantes que él. Realmente era el último que habría imaginado ver en la Casa Blanca. Tal vez Strobe Talbott o John Kerry, unos años mayor que nosotros, o incluso Joe Lieberman, del curso de 1964. Pero no George. Nunca. Mi esposa aún le recuerda berreando borracho una noche en una fiesta de la asociación DKE, sin pareja, haciendo el alligator, una especie de baile de la época en el que te echabas al suelo y empezabas a revolcarte. Realmente cuesta ver a un tipo así dirigiendo el cargo más importante del país".

 

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Las historias de las escapadas alcohólicas de George en Yale llegaron hasta su antiguo círculo de Andover. En Harvard, Torbert MacDonald escuchó compungido anécdotas sobre su antiguo amigo, cuyo comportamiento sintonizaba tan poco con los tiempos que corrían como sus juergas estudiantiles. "Pobre Georgie —dijo MacDonald—. Ni siquiera podía relacionarse con las mujeres a menos que estuviera borracho. (…) Circulaban demasiadas historias sobre él en las que caía completamente beodo en sus citas".

 

Las drogas

 

Beber era algo que en Yale se daba por supuesto, y hacia 1966, las drogas se habían añadido al cóctel. "Para entonces la marihuana ya había aparecido en el campus —comenta Christopher Byron—. Luego llegaron las droga de todo tipo. Estaban por todas partes".


Un estudiante del curso de 1968 admitió años más tarde haber vendido cocaína a George W. Bush en su época de Yale. Confió su participación en la transacción de la droga a la escritora Erica Jong en 2001; confirmó dicha venta en 2002 solicitando confidencialidad.

"No pueden utilizar mi nombre —dijo— porque estamos hablando de un delito grave. Por otra parte, de eso hace muchos, muchísimos años, y el tipo ese ahora es presidente de Estados Unidos".


Otro estudiante, de la Yale 's Graduate School (Máster en Bellas Artes, 1965), recordaba "haber aspirado coca" con George, aunque no permitió que se utilizara su nombre por miedo a represalias. Dicha persona, de clase acomodada y que vivía en la costa Oeste, afirmó que no le parecía bien "divulgar lo de George, porque yo hacía lo mismo".

 

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Años más tarde,

Sharon Bush, cuñada de George, pretendía que W. había aspirado cocaína con uno de sus hermanos en Camp David en la época en que su padre era presidente de Estados Unidos. "Y no una sola vez —dijo—, sino muchas."

George nunca negó haber comprado, vendido o consumido drogas.
En 1999 juró a unos cuantos de sus partidarios políticos clave que nunca había consumido "drogas duras", refiriéndose a que nunca se había inyectado heroína. Cuando se presentó para el cargo nacional, procuró que su respuesta encajara en las pautas federales respecto a las autoridades públicas. "Tengo entendido que —declaró a The Dallas Morning News en 1999— el impreso actual del FBI formula la siguiente pregunta: "¿Ha consumido usted drogas en los últimos siete años?". Yo respondería con mucho gusto a la pregunta, y la respuesta es: No". Y se negó a responder a más preguntas.


"¡Qué demonios! Lo preocupante no es su consumo de sustancias estupefacientes sino su frivolidad —dijo Tom Wilner (Yale, 1966) —. Que se aprovechara del nombre de su familia es comprensible. Eso lo hacen muchos. Pero Georgie, como le llamábamos entonces, no tenía la menor curiosidad intelectual por ningún tema. No le interesaban las ideas, los libros o las causas. No viajaba; no leía los periódicos; no veía los informativos; ni siquiera iba al cine. (…) Me deja atónito que alguien pueda salir de Yale sin el menor interés por nada del mundo que no sea la bebida y el deporte. (…) Es un tipo que no tiene idea de las cuestiones complejas. (…) Es un fanático simplón y, ¡que Dios nos coja confesados!, ahora es quien tiene el dedo sobre el botón."


Fraude militar

 

George Herbert Walker Bush apoyó con entusiasmo que se enviaran a los hijos de los demás a Vietnam, pero no al suyo. En 1968 se aseguró de que su primogénito no fuera reclutado. Lo hizo con una llamada a Sidney Adger, un empresario de Houston y amigo de la familia Bush. Adger llamó a Ben Barnes, presidente de la Cámara de Representantes de Texas, y Barnes a su vez llamó al jefe de la Guardia Nacional de Texas, brigadier general James Rose. Este llamó al comandante en jefe de la unidad, teniente coronel Buck Staudt.


En febrero de 1968, el joven George, que cursaba el último año en Yale, se presentó a una prueba de admisión para oficiales de la fuerza aérea. "No estaba dispuesto a perforarme un tímpano de un escopetazo para conseguir la baja —dijo—. Tampoco quería ir a Canadá. Por lo tanto escogí mejorarme a mí mismo aprendiendo a volar".


Aprobó la prueba de aptitud para piloto con la nota más baja. Sin embargo, gracias a la influencia de su padre, lo aceptaron en las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional el 27 de mayo de 1968, y se convirtió en miembro del 147º Escuadrón de Combate, conocido como la "Unidad Champán", porque incluía a los hijos de Lloyd Bentsen y John Connally, y a varios de los Dallas Cowboys.


George juró cumplir dos años de servicio activo, más cuatro años en la reserva, lo cual significaba volar un fin de semana por mes y pasar dos semanas en un cuartel cada verano.

(…) Más tarde algunos puntos de la hoja de servicio de George W. Bush fueron motivo del interés público, en particular los dos últimos años, cuando voló esporádicamente. En ellos, hechos públicos en el año 2000, no hay ningún expediente de ninguna unidad de la Guardia Nacional donde se diga que George W. Bush se presentó en el período de mayo de 1972 a mayo de 1973 para los vuelos de fin de semana, el entrenamiento militar de verano o los ejercicios requeridos a los guardias a tiempo parcial.

 

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El primer teniente retirado Robert A. Rogers, un veterano con 11 años de servicio en las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional , manifestó que "la falta de castigo por su mala conducta representa la culminación de una carrera militar distinguida sólo por el favoritismo. Bush tuvo una hoja de servicios intachable hasta el 17 de abril de 1972. Fue incluso el chico de los carteles de la Guardia Nacional de Texas por ser su padre quien era.


"Pero después desapareció. No se presentó en ninguna de las unidades donde se le esperaba desde el 17 de abril de 1972 al 28 de mayo de 1974. Se largó sin más. Como consecuencia fue objeto de una sanción disciplinaria y alargaron en otros seis meses el plazo durante el que se le podía llamar al servicio activo en el ejército. Esto es muy serio en tiempo de guerra."


(…) George se licenció finalmente de la reserva en noviembre de 1974, seis años y seis meses después de ingresar en la Guardia Nacional. La pena de seis meses nunca apareció publicada en los periódicos, pero nadie comprendió que un día él estaría mandando al combate a tropas norteamericanas para hacer lo que él no había hecho: convertirse en carne de cañón.


Para el momento en que estaba preparado para presentarse como candidato presidencial, su expediente médico militar había sido sellado por razones privadas, y las mentiras de la familia Bush se habían consolidado para dar la base de credibilidad que necesitaba para enviar a las tropas norteamericanas a la guerra.


Después de graduarse en Yale en 1968, George se presentó en la base aérea de Ellington en Houston, y luego hizo las seis semanas de entrenamiento básico de aviador en la base de Lackland en San Antonio. Cuando acabó en septiembre de 1968, lo hizo con la graduación de subteniente. Regresó a Ellington, donde las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional de Texas organizaron una ceremonia especial para que el congresista Bush se hiciera la foto dándole las barras de subteniente a su hijo. "Es así como hacen las cosas: con mucho bombo y platillo, sobre todo porque era el hijo de un congresista. Eso era muy importante para la Guardia Nacional ", declaró el brigadier general John Scribner, director del Museo de las Fuerzas Armadas de Texas en Austin.


George recibió la graduación sin siquiera asistir a la Escuela de entrenamiento de Oficiales. Con la graduación en la mano, George pasó al servicio inactivo en septiembre de 1968 para trabajar en la campaña política del amigo de su padre, el representante Edward Gurney, candidato republicano al Senado por el estado de Florida.

El subteniente Bush volvió al servicio activo en la base aérea de Moody en Valdosta, Georgia, donde aprendió a volar en el T-38 Talon. George recibió las alas de plata en diciembre de 1969 y regresó a Ellington, donde aprendió a pilotar el caza supersónico F-102 Delta Dart, llamado "el Voodoo", que iba armado con misiles.


El 24 de marzo de 1970 la Guardia Nacional envió un comunicado de prensa a los periódicos de Houston, donde alababa a su "primer estudiante local" como un soldado y un ciudadano ejemplar: "George Walker Bush es un miembro de la joven generación que no se coloca con marihuana, hachís o speed. Oh, sí, desde luego que se coloca, pero no con drogas… En lo que a él se refiere, el teniente Bush se coloca con el estruendo del motor de su F- 102" .


Tres meses más tarde la Guardia Nacional facilitó otro comunicado de prensa cuando George acabó la escuela de entrenamiento. La oficina de prensa incluyó una foto de George con su padre y otra del congresista Bush estrechando la mano del oficial al mando, Buck Staudt. En julio de 1970, se divulgó otro comunicado cuando George terminó su período en la base aérea de Tyndall en Florida y disparó un misil con su F-102. El día de las elecciones en noviembre de 1970, antes de que cerraran los colegios electorales, la Guardia Nacional difundió otro comunicado para anunciar los ascensos de George W. Bush y Lloyd Bentsen III a primer teniente, mientras Bentsen padre derrotaba a George padre.


Hacía horas con la Guardia Nacional , pero no las suficientes para cumplir con las fijadas. Para abril de 1972, iba muy retrasado. Aquel mismo mes, las fuerzas aéreas comenzaron a realizar controles de drogas al azar, y por lo tanto se le podía pedir a cualquier piloto o mecánico que se sometiera en el acto a una análisis de sangre, orina, o a un examen de las fosas nasales. El 17 de abril de 1972 George W. Bush hizo el último vuelo del que se tiene constancia antes de desaparecer de los archivos oficiales hasta octubre de 1972.

 

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A principios de los setenta, los Bush, como otras familias, se enfrentaron al azote de las drogas y la adicción al alcohol. En una fecha tan cercana como 2003, uno de los hermanos menores de W., Marvin, conseguía recetas de narcóticos ilegales de un dentista llamado Denis Peper. El dentista le dijo a un amigo íntimo que le daba recetas ilegales a Marvin. La Mancomunidad de Virginia le retiró la licencia a Peper el 17 de octubre de 2003. Si bien no hay pruebas de que George W. Bush fuese ingresado para someterse a una cura, se produjo una duda lógica después de que no se presentara en 1972 para la revisión física anual de la Guardia Nacional y que se le impidiera volar. Esto planteó la posibilidad de que hubiese sido denunciado por consumo de drogas y, si había sido así, hubiera sido sancionado o sometido a tratamiento. Dicha información debería figurar en el informe de la Flight Inquiry Board (Junta para la Investigación sobre Vuelos) encargada de la revisión oficial de las razones para la suspensión y quien luego determina la acción apropiada. El informe de la Flight Inquirí Board ha desaparecido de los expedientes militares de George W. Bush que fueron hechos públicos en 2000 de acuerdo con la Ley de Libertad de Información y de los expedientes entregados por la Casa Blanca en 2004.


"El hecho de que Bush 'no se presentara a la revisión médica anual', como reza en el expediente, no pudo ser casual o accidental —afirmó el primer teniente retirado Robert Rogers—. Hay pruebas circunstanciales que señalan que Bush consumió drogas durante este período… ¿Es ilógico plantear la posibilidad de que se le impidiera volar como consecuencia directa o indirecta del consumo de drogas? Podría serlo si Bush no tuviese manera de demostrar su inocencia. Pero George W. Bush se puede defender perfectamente, si quiere, con sólo entregar voluntariamente todos sus expedientes militares, algo que se ha negado a hacer."


Bill L. Burkett, un oficial de planes estatales retirado de la Guardia Nacional de Texas, afirmó que en 1997 habían "limpiado" los archivos de la Guardia Nacional de Texas por orden de los asesores del entonces gobernador Bush para protegerlo. Burkett dijo que estuvo presente cuando ciertos miembros de la plana mayor de Bush se pusieron en contacto con la Guardia Nacional. Identificó específicamente a Dan Bartlett, que entonces era el enlace del gobernador con la Guardia Nacional de Texas. Burkett manifestó que, después de la llamada de Bartlett al comandante general Daniel James III, los documentos fueron destruidos. James era el general adjunto para el estado de Texas en aquel momento y negó las alegaciones de Burkett. El 3 de junio de 2002, el presidente George W. Bush lo nombró director general de las fuerzas aéreas de la Guardia Nacional.


En la primavera de 1972, George W. comenzó a vivir lo que más tarde describiría como sus "años de nómada". Al ver que iba a la deriva, su padre intervino de nuevo para conseguirle otro empleo con Jimmy Allison, que dirigía la campaña del republicano Winton "Red" Blount para el Senado en Alabama contra el senador demócrata John Sparkman.


Aquellos que trabajaron con George en aquel tiempo lo recuerdan como un bebedor social amable, que se comportaba como si fuese mucho más joven de los 26 años que tenía. Mencionaron que le gustaba beber cerveza y whisky Jim Beam, y que comía cacahuetes a puñados y hamburguesas en el Cloverdale Grill en Birmingham. También dijeron que George se escapaba por la puerta trasera para fumarse un porro o que iba al baño para esnifar una raya de coca. George, según los recuerdos de otros, solía llegar tarde al trabajo, "sobre el mediodía", entraba en el despacho, plantaba las botas vaqueras sobre la mesa y comenzaba a fanfarronear de lo mucho que había bebido la noche anterior.


Como "reservista obligado" en 1972, George debía continuar con su servicio en la Guardia Nacional con independencia del lugar donde residiera. Semanas después de desplazarse a Alabama, solicitó el traslado desde Texas a un escuadrón de la reserva aérea en Montgomery, pero la solicitud fue rechazada. El escuadrón de Alabama no volaba ni efectuaba entrenamientos. Esto dejaba a George sin una unidad de la Guardia Nacional en Montgomery. Así que no hizo nada durante los meses de mayo, junio, julio y agosto de 1972.


Bush sabía que no podría volver a volar hasta que se sometiera a la revisión médica, así que solicitó el traslado y cambio de obligaciones para septiembre, octubre y noviembre de 1972 al 187º Grupo de Reconocimiento Táctico en Montgomery. Le concedieron el permiso y le ordenaron presentarse al teniente coronel William Turnipseed. Pero George nunca se presentó.
 
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lunes, 14 de julio de 2008

Weinberg en su recomendable libro “El sueño de una teoría final”

  1. Pepe:

    Hola. A quienes no los hayan leído, os recomiendo "La estructura de las revoluciones científicas" de Kuhn, "La metodología de los programas de investigación" de Imre Lakatos y "Contra el método" de Paul Feyerabend.

  2. lluís:

    De los libros recomendados leí hace tiempo el de Paul Feyarabend. La verdad es que mis ideas sobre la filosofía cuando se adentra en el terreno de la investigación científica, son más bien parecidas a las de Feynman o Weinberg (poco o nada favorables). Precisamente Weinberg en su recomendable libro "El sueño de una teoría final" dedica todo un capítulo a criticar determinados posicionamientos filosóficos respecto a la ciencia. El título de ese capítulo es significativo."Contra la filosofía". Y en el arremete no sólo contra Feyarabend sino que también critica a Khun, del que tras decir que en su libro hay mucho que encaja con su experiencia en la ciencia, añade que: "En el último capítulo Khun intenta atacar la idea de que la ciencia hace progresos hacia verdades objetivas cuando éste dice que para ser más precisos tendríamos que renunciar a la noción, explicita o implícita de que los cambios de paradigma llevan a los científicos y a aquellos que aprenden de ellos, cada vez más cerca de la verdad". Por otro lado, acertó plenamente Wittgenstein, cuando comentó que "nada me parece menos probable que el que un científico o matemático que me lea quede seriamente influenciado en su forma de trabajar". Sólo faltaría, añadiría yo.Y todo esto sin descartar el valor de los primeros atomistas griegos, pero de eso hace mucho tiempo.

  3. NeoFronteras:

    Estimado Pepe:
    A su lista yo añadiría los escritos de Karl Popper, como "La lógica de la investigación científica" que es además previo a los demás.



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miércoles, 9 de julio de 2008

El tiempo no existe............. al menos en la fisica cuantica.

El tiempo no existe............. al menos en la fisica cuantica. - La Trinchera: Foro Internacional


Nadie sigue el rastro del tiempo mejor que Ferenc Krausz. En su laboratorio en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica Garching, Alemania, ha cronometrado los intervalos de tiempo más cortos jamás observados. Krausz usó pulsos láser ultravioleta para rastrear los irracionalmente breves saltos cuánticos de los electrones dentro de los átomos. Los eventos que investigó tardaron unos 100 attosegundos, o 100 trillonésimas de segundo. Para verlo con un poco de perspectiva, 100 attosegundos es a un segundo lo que un segundo a 300 millones de años.


Pero incluso los trabajos de Krausz están lejos de la frontera del tiempo. Hay un dominio temporal llamado escala de Planck, donde incluso los attosegundos parecen eones. Esto marca el límite de la física conocida, una región donde las distancias e intervalos son tan cortos que los mismos conceptos de espacio y tiempo comienzan a colapsar. El tiempo de Planck — la unidad más pequeña de tiempo que tiene sentido a nivel físico — es 10-43 segundos, menos de una billonésima de billonésima de un attosegundo. ¿Más allá qué hay? El tiempo desconocido. Al menos por ahora.

Los esfuerzos por comprender el tiempo por debajo de la escala de Planck han llevado coyunturas extremadamente extrañas de la física. El problema, resumiendo, es que el tiempo puede no existir al nivel más fundamental de la realidad física. Si esto es así, entonces, ¿qué es el tiempo? ¿Y por qué es tan obvia y tiránicamente omnipresente en nuestra propia experiencia? "El significado del tiempo se ha convertido en un algo terriblemente problemático en la física contemporánea", dice Simon Saunders, un filósofo de la física en la Universidad de Oxford. "La situación es tan incómoda que lo mejor que puede uno hacer, de lejos, es declararse agnóstico".

El problema con el tiempo comenzó hace un siglo, cuando las Teorías de la Relatividad Especial y General de Einstein derrumbaron la idea del tiempo como una constante universal. Una consecuencia es que pasado, presente y futuro no son absolutos. Las Teorías de Einstein también abrieron una grieta en la física debido a que las reglas de la relatividad general (que describen la gravedad y la estructura a gran escala del cosmos) parecen incompatibles con las de la física cuántica (que gobierna el dominio de lo diminuto). Unas cuatro décadas más tarde, el renombrado físico John Wheeler, entonces en Princeton, y el posteriormente Bryce DeWitt, entonces en la Universidad de Carolina del Norte, desarrollaron una extraordinaria ecuación que proporciona un posible marco de trabajo para unificar la relatividad y la mecánica cuántica. Pero la ecuación de Wheeler-DeWitt siempre ha sido controvertida, en parte debido a que añade otro, si cabe, giro aún más desconcertante a nuestra comprensión del tiempo.

"Uno se encuentra con que el tiempo simplemente desaparece en la ecuación de Wheeler-DeWitt", dice Carlo Rovelli, físico de la Universidad del Mediterráneo en Marsella, Francia. "Es un tema que ha desconcertado a muchos teóricos. Puede que la mejor forma de pensar en la realidad cuántica sea abandonando la noción de tiempo — que la descripción fundamental del universo debe ser atemporal".

Nadie ha tenido éxito en el uso de la ecuación de Wheeler-DeWitt para integrar la teoría cuántica con la relatividad general. No obstante, una minoría considerable de físicos, Rovelli inclusive, creen que alguna fusión exitosa de las dos grandes piezas maestras de la física del siglo XX inevitablemente describirán un universo en el que, finalmente, no hay tiempo.

La posibilidad de que puede no existir el tiempo es conocida entre los físicos como "el problema del tiempo". Puede ser el mayor, pero está lejos de ser el único acertijo temporal. El aspirante para la segunda plaza es este extraño hecho: Las leyes dela física no explican por qué el tiempo siempre apunta hacia el futuro. Todas las leyes – ya sean las de Newton, Einstein, o las estrafalarias reglas cuánticas — funcionarían igual de bien si el tiempo corriese hacia atrás. Hasta donde podemos decir, si bien, el tiempo en un proceso de único sentido; nunca se invierte, incluso aunque ninguna ley se lo impide.

"Es bastante misterioso por qué tenemos una flecha del tiempo tan obvia", dice Seth Lloyd, ingeniero de mecánica cuántica en el MIT. (Cuando le preguntamos qué es el tiempo, contesta, "No lo sé. ¿Hemos terminado?") "La explicación habitual de esto es que para especificar lo que sucede a un sistema, no sólo tienes que especificar las leyes físicas, sino también alguna condición inicial o final".

La madre de todas las condiciones iniciales, dice Lloyd, fue el Big Bang. Los físicos creen que el universo comenzó como una extremadamente compacta y simple bola de energía. Aunque las leyes de la física mismas no proporcionan una flecha del tiempo, la expansión actual del universo sí lo hace. Dado que el universo se expande, se hace más complejo y desordenado. El desorden creciente — lo que los físicos llaman un aumento de la entropía — está dirigido por la expansión del universo, lo cual puede ser el origen de lo que pensamos que es el incesante avance del tiempo.

El tiempo, desde este punto de vista, no es algo que exista fuera del universo. No hay un reloj haciendo tic-tac fuera del cosmos. La mayoría de nosotros tendemos a pensar en el tiempo de la forma que lo hizo Newton: "El tiempo absoluto, verdadero y matemático, por sí mismo y por su propia naturaleza, fluye de igual forma, sin importar nada externo". Pero como demostró Einstein, el tiempo es parte del tejido del universo. Contrariamente a lo que creía Newton, nuestros relojes comunes no miden algo independiente al universo. De hecho, dice Lloyd, los relojes no miden el tiempo en absoluto.

"Recientemente fui al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología en Boulder", dice Lloyd. (NIST es el laboratorio del gobierno que alberga el reloj atómico que estandariza la hora para la nación). "Dije algo como, 'Vuestros relojes miden el tiempo con mucha precisión'. Ellos me dijeron, 'Nuestros relojes no miden tiempo'. Pensé: Guau, eso es algo muy humilde por parte de estos chicos. Pero dijeron, 'No hay ningún tiempo definido que nuestros relojes puedan medir'. Lo cual es cierto. Ellos definen los estándares del tiempo para el mundo: El tiempo está definido por el número de tics de sus relojes".

Rovelli, el defensor de un universo sin tiempo, dice que los guardianes del tiempo de NIST tienen razón. Además, su punto de vista es muy consistente con la ecuación de Wheeler-DeWitt. "En realidad nunca podemos ver el tiempo", dice. "Sólo vemos relojes. Si dices que este objeto se mueve, lo que en realidad significa es que este objeto estaba aquí cuando la manecilla de tu reloj estaba aquí, etc. Decimos que medimos el tiempo con relojes, pero sólo vemos las manecillas de los relojes, no el tiempo en sí mismo. Y las manecillas de un reloj son una variable física como cualquier otra. Por lo que en cierto sentido hacemos trampa debido a que lo que realmente observamos son variables físicas como una función de otra variable física, pero que representamos como si todo evolucionara con el tiempo.

"Lo que pasa con la ecuación de Wheeler-DeWitt es que tenemos que dejar de jugar a esto. En lugar de introducir estas variable ficticia — el tiempo, que en sí mismo no es observable — deberíamos simplemente describir cómo se relacionan las variables entre sí. La pregunta es, ¿el tiempo es una propiedad de la realidad o sólo una apariencia macroscópica de las cosas? Yo diría que es sólo un efecto macroscópico. Es algo que surge sólo para las cosas grandes".

Por "cosas grandes", Rovelli indica cualquier cosa que exista muy por encima de la misteriosa escala de Planck. Dado que por ahora no hay una teoría física que describa completamente cómo es el universo por debajo de la escala de Planck. Una posibilidad es que si los físicos consiguen alguna vez una teoría unificada de la cuántica y la relatividad general, el espacio y el tiempo se describirán mediante alguna versión modificada de la mecánica cuántica. En tal teoría, el espacio sería no sería suave y continuo. En lugar de eso, constaría de fragmentos discretos — quanta, en el argot de la física — así como la luz está compuesta de haces de energía individuales llamados fotones. Estos serían los ladrillos fundamentales del espacio y el tiempo. No es fácil imaginar que el espacio y el tiempo estén hechos de algo. ¿Dónde existirían los componentes del espacio y tiempo, sino en el espacio y el tiempo?

Como explica Rovelli, en la mecánica cuántica todas las partículas de materia y energía pueden describirse como ondas. Y las ondas tienen una propiedad inusual: Un número infinito de ellas pueden existir en la misma localización. Si se demuestra algún día que el espacio y el tiempo constan de quanta, los quanta podrían existir apilados en un único punto sin dimensión. "El espacio y el tiempo en cierto sentido se funden en este escenario", dice Rovelli. "No habrá más espacio. Sólo untos tipos de quanta viviendo unos sobre otros sin verse inmersos en el espacio".

Rovelli ha estado trabajando con uno de los matemáticos más importantes del mundo, Alain Connes de la Facultad de Francia en París, sobre esta idea. Juntos han desarrollado un marco de trabajo para demostrar cómo lo que experimentamos como tiempo podría surgir a partir de una realidad más fundamental sin tiempo. Como la describe Rovelli, "El tiempo puede ser un concepto aproximado que surge a grandes escalas — un poco como el concepto de "superficie del agua", que tiene sentido a nivel macroscópico pero que pierde un sentido preciso al nivel de los átomos".

Dándose cuenta de que esta explicación puede hacer más profundo el misterio del tiempo, Rovelli dice que gran parte del conocimiento que tomamos como bueno fue considerado una vez como igualmente perplejo. "Me doy cuenta de que esta descripción no es intuitiva. Pero de esto es de lo que trata la física fundamental: encontrar nuevas formas de pensamiento sobre el mundo, proponerlas y ver si funcionan. Creo que cuando Galileo dijo que la Tierra giraba alocadamente, era algo completamente incomprensible de la misma forma. El espacio para Copérnico no era el mismo espacio que para Newton, y el de Newton no era el mismo que el de Einstein. Siempre aprendemos un poco más".

Einstein, por ejemplo, encontró consuelo en su sentido revolucionario del tiempo. En marzo de 1955, cuando su amigo de toda la vida Michele Besso falleció, escribió una carta de consuelo a la familia de Besso: "Ahora él ha partido de este extraño mundo un poco antes que yo. Esto no significa nada. La gente como nosotros, que creen en la física, saben que la distinción entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión obstinadamente persistente".

Rovelli siente que hay otro gran avance temporal a la vuelta de la esquina. "El artículo de 1905 de Einstein llegó y cambió repentinamente el pensamiento de la gente sobre el espacio-tiempo. Estamos de nuevo en medio de algo similar", dijo. Cuando el polvo se asiente, el tiempo – sea lo que sea eso – podría volverse incluso más extraño e ilusorio de lo que hasta Einstein pudo imaginar.

martes, 1 de julio de 2008

LA TEORIA DE CONJUNTO ... Y LAS MUJERES

 
 
 

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A={Lo que piensan las mujeres}
B={Lo que hacen las mujeres}
C={Lo que dicen las mujeres}
Bien, continuemos con la teoría de conjuntos, hoy veremos el concepto de conjuntos disjuntos.